Microrelato – Anuncio de una despedida

Me desperté y te vi tumbada en mis sueños. Lejos de mí, pero a mi lado, estaba tu sentimiento de culpa. Un grito susurrado a mi nariz me olió a escusa. Dijiste que ahora sí pero mañana no, negaste que a futuro tal vez pero que ayer será tarde. Me quedé perplejo cuando te despertaste. Entré yo en tu pesadilla.

Los pimientos verdes se volvían amarillos y los rojos se amorataban. Los plátanos demasiado negros y la papaya verde. En la nevera el mismo imán de nuestro último viaje y dentro lo mismo que en tu alma: mantequilla derretida y un tomate pocho. El pan duro y el tostador negro, el café frío y la leche cortada. Mirada fija en el reloj: las nueve. Llegas tarde, muy tarde. Has perdido el tren.

Vas a buscar las llaves en el cuenco de siempre y encuentras algo ya conocido: vacío. Yo también llegaba tarde y he sido más rápido. Una nota en la puerta: «Me he llevado el coche. Baja la basura». Te vistes lentamente, ya no hay nada que hacer. La bufanda está mas mullida que nunca y los vaqueros más fríos que mañana. Tus gafas empañadas y el cristal lleno de vaho. Alzas el dedo y escribes el mismo mensaje que en ese post-it de la puerta de mi alma: «Que te vaya bonito». Coges la basura y cierras por última vez esa puerta, y mi boca.


Microrelato de Julián Fernández Ortiz (@Jotadoce_)
Autor de LetrasyPoesía.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *