¿Por qué poesía?

Delante de este ordenador me pongo hoy, para intentar responder a una pregunta que mucho me han hecho y que nunca he sabido responder: ¿Por qué poesía? Desde la lectura a la escritura, no es un género sencillo, y es de polos. O la entiendes o no la comprendes, o la amas o la odias, o la lees y no la miras. Es eso lo que quiero probar a hacer en este post, ver las dos partes y entender las dos visiones intentando no perder de vista lo que para mi es la poesía.

Yo, como imagino todo el mundo, conocí la literatura de la mano de la clásica prosa llamada novela. Un género que rápidamente me resultó un poco monótono. Cierto es que hay grandísimas novelas que aprecio y me gustó leer, pero no menos cierto es que la mayoría no me conquistan. Y parándome a pensar el porqué, descubrile a mi razón que era tal vez por la falta de sorpresa, por la monotonía. En una novela el transcurrir de página a página es tenue, lento, falto de ritmo.

No quiero que esto sea una comparativa entre la novela y la poesía, pero sí tal vez entre la prosa clásica y esta sutil llamada rima. Como soy una persona de enumerar para ver más claro lo que digo, me dispongo a realizar una lista, de todos los porqués de mi admiración por este nuevo género que ahora más o menos domino:

  • La poesía es justo lo que su esencia dicta: ritmo. ¡Ojo! No digo rima, porque una poesía no tiene porque rimar, simplemente debe tener melodía. No ha de estar escrita en verso y no tiene porque distar tanto de un clásico narrar. La poesía es simplemente eso para mi, una creación literaria que tiene melodía, que es justo eso, ritmo.
  • Es un género de sorpresa continua. Una página puede tratar un tema exacto y al voltearla puedes encontrarte su antítesis aprobada. Es algo que pocas veces se encuentra en un escrito, y que la poesía permite.
  • Es reflexión pura. Desde un sentimiento hasta un pensamiento, todo lo que expresa una poesía es fruto de la cavilación interna del autor. Es, en parte, parte de su ser plasmado en un papel.
  • Es ubicua y atemporal. No importa dónde, cuándo, en qué orden, con qué sentido o porqué, la poesía siempre tendrá sentido leída. Un poema es una unidad en sí misma, es una «historia» que puedes leer en instantes y que tiene un sentido único. Es un todo concentrado, es síntesis de un todo.

Desde que aprendí a leer poesía hasta que conseguí escribir mis primeros versos y poemas, pasó un tiempo. Un tiempo que se dedica sobre todo a aprender a sentir cuando se lee y se escribe. En mi caso, fue aprender a plasmar con palabras las reflexiones de sentimientos, los razonamientos de pensamientos. Saber como alinear todo y como poder plasmarlo en pocas líneas y palabras dando sentido y ritmo: no sé si lo hago bien, pero lo disfruto como un niño.

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