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¿APRENDO UN IDIOMA O ME PREPARO EL B1? (o cualquier otro nivel en concreto)

¿Merece la pena prepararse el B1 de inglés?

Si te has sacado recientemente un grado, o estás en ello, sabrás de la necesidad de presentar un título de nivel B1 o superior en alguna de las lenguas del marco europeo de referencia entre las que se incluyen el inglés, francés, alemán o italiano.

A nivel particular me parece una iniciativa muy interesante del plan Bolonia: Demostrar con un certificado que los estudiantes pueden comunicarse a un nivel medio con sus compatriotas europeos. Pero… ¿es esto realmente así?

Puedo estar orgulloso de hablar seis idiomas, con mayor o menor fluidez, a mis 24 años de edad. El cómo llegué a cada uno de esos idiomas ha sido completamente diferente y el nivel adquirido ha dependido de las circunstancias. A continuación voy a relatar un poco mis experiencias con cada uno de los idiomas y al final haré un pequeño resumen y una valoración personal a la “titulitis” que sufrimos a la hora de querer demostrar nuestros conocimientos.

ESPAÑOL

Dado que es mi lengua materna no voy a entrar a valorar cómo he aprendido a hablarlo, a escribirlo o a comunicarme con él.

INGLÉS

Como la mayoría que esté leyendo este post, mi primer contacto con el inglés lo tuve en el colegio. A los 8 años de edad empecé a tener una asignatura en la que se nos enseñaba gramática, vocabulario y se nos ponían algunos listenings. Desde pequeño he sido un niño muy curioso, por lo que les pedí a mis padres que me apuntasen en una academia para aprender más de ese idioma desconocido. A los 13 años viajé con la escuela a Inglaterra para hacer dos semanas de inmersión lingüística en un pequeño pueblo inglés.

Esa experiencia me motivó a seguir aprendiendo, y quiero recalcar lo de aprendiendo, ya que no me interesaba tanto el aprobar la asignatura del colegio como llegar a comunicarme con las personas que me hablaban en inglés. En 2º de bachillerato, con 18 años y apunto de acabar el instituto decidí examinarme del B2 de inglés. Lo aprobé con buena nota y decidí que no me volvería a examinar más de un título de este idioma porque no lo veía necesario dado que para el grado solo me exigían el B1.

Seguí hablando inglés y perfeccionándolo allí donde me fuera posible y en los viajes que hice durante el año que estuve de Erasmus me comuniqué casi exclusivamente en inglés

Sin embargo, en 2017 supe de una beca que ofertaba mi Universidad para viajar a China. Tenían en cuenta la nota media del expediente, una entrevista personal y el nivel de inglés. Ahora bien, para evaluar tu nivel de inglés no valía con hablar en inglés, había que presentar un título o certificado. Fue entonces cuando decidí prepararme el C1 de inglés, que añadía 1’5 puntos más a mi puntuación para obtener la beca. En el momento de echar los papeles decidí arriesgar y presentarme al C2. Lo aprobé. Así conseguí 2 puntos más para finalmente obtener la beca pero, ¿realmente sabía más inglés que si me hubiese presentado al C1?

ITALIANO

Como ya he hablado en post anteriores, en el curso 2016/2017 hice un Erasmus en Bari, Italia. No obstante, el primer contacto que tuve con el italiano fue a los 16 años cuando participé en un intercambio con un colegio de Bolonia. Aunque los alumnos que vinieron sabían hablar español me esforcé por aprender algunas palabras y expresiones en su idioma. Durante los primeros meses de Erasmus la necesidad de hablar español no era muy grande.

El grupo de españoles era numeroso y en la mayoría de los establecimientos me entendían si parloteaba cuatro palabras en español y cuatro en italiano. Sin embargo, después de las vacaciones de Navidad decidí hacer un esfuerzo por aprender un nuevo idioma. Al principio fue un poco lioso pues hay una gran cantidad de palabras que son muy parecidas en las dos lenguas pero con un poco de paciencia y práctica fui capaz de hablar, leer y entender el italiano.

A mi vuelta a España no tenía pensado obtener ningún título pero un compañero de la facultad me dijo que si presentaba un C1 me podría convalidar 4 créditos ECTS por alguna optativa. Así pues decidí prepararme el examen PLIDA para certificar mi nivel de italiano. Cuando llegué a la academia hice una breve entrevista con el director de la misma y me dijo que mi italiano era muy bueno, a excepción de la gramática. Tras dos meses de clases me presenté al C1 de italiano. Lo aprobé. ¿Quiere decir eso que sabía más italiano que cuando volví del Erasmus?

FRANCÉS

Cuando cumplí los 17 años y entré en 1º de Bachillerato tuve que cursar francés como segundo idioma. Doy gracias a la profesora que tuve por motivarnos a todos aprender pero poco recuerdo de ese año aislado en el colegio.

Unos años después, durante mi Erasmus, coincidí con un gran número de estudiantes provenientes de Francia. Aunque poco recordaba de la escuela intenté mejorar mi nociones básicas dado que tenía pensado viajar a Bélgica. Un par de meses después, cuando estaba en la Grand-Place fui capaz de pedir indicaciones y comida en francés.

Hoy sigo practicando poquito a poco con aquellas personas de mi entorno que hablan francés, como mi madre, para mejorar mi pronunciación y adquirir nuevo vocabulario. ¿Significa esto que estoy preparado para examinarme de un nivel medio de francés?

ALEMÁN

El mismo año que empecé con la Universidad decidí lanzarme a la piscina y aprender un idioma “raro”. Así fue como acabé apuntándome a la Escuela Oficial de Idiomas para aprender alemán. Estuve dos años y medio yendo a clases. A pesar de haberme perdido las lecciones sobre el dativo y el acusativo, un suplicio, era capaz de mantener conversaciones entendibles con nativos.

Un año después de dejar de ir a clase hice mi Erasmus. Una vez más, la gente que conocí me ayudó a mejorar mi alemán. Ese abril fui a Colonia y pude pedir direcciones y comida en alemán al igual que lo había hecho en francés cuando estuve en Bruselas. ¿Quiere esto decir que tengo un nivel B1/B2 en alemán?

CHINO

Este sin duda ha sido el idioma que menos esperaba aprender. Como ya he mencionado al hablar del inglés, fue una beca que ofrecía en la Universidad lo que hizo que me planteara aprender el idioma más hablado del mundo.

Una vez en Shanghai y sin haber estudiado chino antes me encontré dando doce horas de chino a la semana, además del hecho de venir en pleno centro de la ciudad. Al igual que ocurre con la mayoría de los españoles, los chinos no hablan inglés. Esto puede no parecer un problema cuando estás viajando por ejemplo por Italia, donde los dos idiomas son similares. Sin embargo, no entender nada de lo que te dicen ni ser capaz de leer ningún cartel puede suponer un gran problema.

Tras tres meses estudiando y viviendo “en chino” alcancé un nivel HSK3 aproximadamente, algo así como un B1 en el marco de referencia europeo. ¿Quiere decir esto que tengo un B1 en chino?

CONCLUSIÓN

La respuesta a todas las preguntas anteriores es no. O al menos es lo que yo pienso. El hecho de haberme presentado o no a los exámenes oficiales no cambia la “cantidad” de idioma que ya sabía. En el caso del italiano, por ejemplo, presentarme al C1 me sirvió para perfeccionar la gramática a pesar de ya comprender casi a la perfección la lengua. En el caso del chino el nivel que adquirí fue un nivel de usuario. Aprendí a pedir direcciones, pedir comida, hablar de mi familia, de mis gustos, de mis viajes y a ligar (esto último solo un poco). Son cosas que no se aprenden, o al menos no en ese orden cuando te preparas un examen oficial.

Para mí aprender un idioma supone aprender a comunicarme en él. Ser capaz de expresar mis necesidades y que la gente me entienda y pueda ayudarme. Es cierto que tener un título te abre ciertas puertas, pero no te otorga el nivel per se.

Tengo un amigo que estudió 2º de la ESO en Irlanda e hizo un año de la carrera en California. Me acuerdo el momento en que me contó que había suspendido el C1 de inglés. No me lo podía creer. De hecho, aprobé el C2 antes que él. Sin embargo, aún a día de hoy sigo pensando que él sabe mucho más inglés que yo. Él ha vivido con ingleses y americanos. Ha compartido experiencias con ellos. En mi caso solo he estado un par de veces de viaje en Inglaterra.

En conclusión, y bajo mi punto de vista, aprender un idioma y preprar un examen oficial son dos cosas diferentes, pero complementarias.

La primera debe ser el primer contacto con un idioma. Te debe interesar y tiene que parecerte interesante aprender esa nueva lengua. Una vez que estés cómod@ hablando con nativos y seas capaz de resolver situaciones cotidianas plantéate el perfeccionar tus habilidades poniéndote como objetivo el aprobar un examen oficial.


Post escrito por Rubén Martín.
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